20.10.05

Tema 3,4

I. El tema. ¿Cuál tema? Hay que salir a la calle parece y andarla, para de algo sorprenderse. No sé si andar la calle completa, las calles completas. No me atrevería a proponerlo asá. Tampoco sé si convendría escoger una esquina y quedarse ahí a esperar la sorpresa más cercana para sorprenderse (de verdad). Eso de estar presente, justo ahí, ¡Tac!, se entiende.
¿Qué tema puede ser? No se me ocurre. Estoy como lento. Nada se me ocurre. Tengo una antología de Enrique Lihn al frente, a su lado un reloj. Un Enrique Lihn que me dice "Porque escribí", un reloj que me dice "No has escrito nada". Yo creo que algo traman. En fin.
No he escrito nada, digo, en el sentido de que sería irrelevante mandar a la extinción todo esta ensalada de consonantes y vocales y signos. Cuento los minutos con puntos suspensivos................
La música no acompaña tampoco....... ¡Pero qué perdida de tiempo! En la otra pieza hay un televisor. Infinidad de cosas como para que a uno se le ocurra algo y así tener un tema para escribir. ¡En qué estaba pensando! Voy y vuelvo entonces, a buscar una idea para escribir. Vuelvo en seguida. Vuelvo, vuelvo. Chachachán ya verán, ya verán.

II.