26.6.06

Ese imbécil

-¿Cómo estás?
-Bien.
-Mm.
-¡Y tú!, ¿Cómo estás?
-¿Yo?, bien. En general, sí, bien. Gracias.¿Qué estás haciendo? Digo, trabajo, ocio, esas cosas, deporte, no sé.
- Eee, bueno, en lo mismo de siempre. O sea haciendo lo mismo de siempre, pero me ha ido mejor, o sea haciendo lo mismo pero más. ¿Y tú?
- ¿Yo? Bueno, yo estoy cuidando... ya no vivo aquí, me cambié el año pasado.
-¿ah, sí? ¿Y porqué?
- Porque no aguanté más verte pasar con ese imbécil de la mano, ese imbécil que fue tu novio y ahora tu marido, ese imbécil que con sólo un brinco imbécil te hacía reír, ese imbécil que no salía de tu cabeza, ese imbécil que no me dejaba verte la boca, ese imbécil con respiración de imbécil, ese imbécil que cumple todos tus requisitos, ese imbécil que no sabe amarte porque es un imbécil, ese imbécil que te acaricia como imbécil, ese imbécil rey de los imbéciles, ese, ese, imbécil.
- Mm, ¿Cómo dijiste que te llamabas?
- Me tengo que ir.
- Bueno, cuídate.
- Gracias, tú también.
- Gracias.
- Por nada... ¿Por dónde pasa el bus?
- Allá.
- Oquei, gracias. Ahora sí. Adiós.
-Adiós.