26.10.06

De los tres tristes tigres que fueron expulsados de los trabalenguas


Tres tristes tigres tragaban Mudai en un bar
El zoológico abrió su lógica y los zoos quedaron libres
El catalejo dio la vuelta al mundo y se descubrió a sí mismo
por dentro
no por el lado
pausado haciendo
malabares con un meridiano sobre un paralelo
pisando despacito como la hache

Tres tristes tigres tragaban Mudai en un bar
Salieron borrachos a las seis
entre rayas incompletas y risotadas

Tres tristes tigres tragaban Mudai en un bar
Fueron expulsados de los trabalenguas.





23.10.06

Efecto Crisálida

A ver, cuénteme. Vaya contándome: qué le sucede.

Tropiezo con los ojos, que vienen de frente y se pierden en mi espalda. Intento retener los gestos amables bajando los párpados. Disminuyo la velocidad del paso para esperarme, para saber de dónde vengo y hacia dónde siempre creo llegar, pero sin darme cuenta me encuentro cerrando una puerta por dentro. Oficina y casa, la luz de interruptor interrumpida, la voz grabada en la radio diciendo la hora en punto, la impresora remeciendo el escritorio, la señorita que viene a buscar sus papeles y deja sólo su perfume, y que no me amará jamás y yo a ella tampoco. La llave, el sobre de la compañía eléctrica bajo la puerta, el silencio de la bienvenida, el televisor y el polvo del día sobre las cosas que no cambian solas.
Y otra vez, y otro día igual a otro, y la gente que anda, que va y viene para encerrarse, para cumplir, que va para volver; porque el día es eso: salir para volver, salir a hacer para volver.
En la mañana, antes de marcar la tarjeta de asistencia, paso a comprar el mismo tipo de pan, leche y queso y jamón, en la misma panadería que queda en la esquina de la cuadra donde cumplo mis horas traspasando documentos de papel a la misma computadora con las mismas teclas. Y me como el pan y boto las sobras empujándolas con mi meñique izquierdo.
No tengo miedos propios. Todos los miedos los aprendo en el noticiario. No tengo más anhelos que los que me sugieren los modelos en las gigantografías, en las pausas comerciales de programas estelares por televisión. No tengo miedos propios... ya lo dije.
Ya no cuento los minutos, como cuando empecé a trabajar, ahora cuento los días. Me paso, desde que entro, hasta el momento del hambre que coincide con la hora de almuerzo, traspasando números y nombres de personas. Me entretengo, a veces, relacionando a personas por apellidos, invento relaciones familiares entre ellos, imagino ascendencias cuando considero los números de registro. Y de esa manera vivo un día tras otro, patentes desde que marco mi tarjeta hasta el hambre y luego desde el hambre hasta el próximo hambre.
Disfruto mi trabajo, porque con él pago mis deudas. Porque además me da el tiempo para soñar lo que quiero y olvidar lo que no tengo. Pero lo disfruto sólo cuando estoy en él, porque cuando estoy en casa pienso en el vidrio de la ventana que aún no repongo...

¿Y qué lo hizo venir hasta acá?

...Es que ayer en la mañana, cuando me disponía a tomar un colectivo hacia el trabajo, vi a una mujer llorando en la calle. Y estaba sola.

20.10.06

La mitad sin escribir

Braulio Tilín, el menor de siete hermanos, miraba muy atentamente a su madre en la cocina. Le entretenía verla con un cuchillo en la mano, sobre todo, como ahora, cortándole los cogotes a las gallinas para las sabrosas cazuelas que todos en la casa disfrutaban.
Cuando el cuchillo separó la última cabeza, Braulio se acercó y dijo:
- Mamá, quiero ser poeta.
- ¡Ah, qué bien! - respondió su madre, con un tono de cierta indiferencia, concentrada en una vena que no se le despegaba del delantal.
- Sí - prosiguió el niño, entusiasmado -, quiero ser poeta, quiero escribir para abajo.
- ¿Cómo es eso?
- Sí pues mamá, los poetas son los que escriben hacia abajo.
- Pero yo también escribo para abajo... y no soy poeta, que yo sepa.
- Sí, pero tú y mi papá y mis hermanos escriben para abajo, pero ocupan toda la hoja. Los poetas escriben para abajo, pero dejan una mitad sin escribir.
- Ah, entiendo.

La madre no comprendía mucho en realidad a qué se refería su pequeño de 7 años. Algo había escuchado de poesía, en su lejana niñez; algo sabía de que había un poeta famoso, o dos, no, que una había sido mujer, algo así, no se acordaba bien. Es más, el único recuerdo que tenía era el de su profesora diciéndole: "Mira, ese señor que sale en ese cenicero de cobre es un poeta importante". "Si sale en un cenicero de cobre, será importante"- pensó.
Tras recordar brevemente, trató de relacionar eso de ser poeta con sus quehaceres domésticos: "Eso de dejar una mitad sin escribir debe ser como cortarle una cabeza a una gallina y quedarse con la cabeza... o con el resto". "¿Será la cabeza o el resto?"- se preguntaba, mientras miraba perdida los ojos amarillos del ave seccionado.

Receta de una cazuela*:

Ingredientes:
- 1 pollo
- 7 papas medianas
- 1/2 Kg. de zapallo
- 3 choclos
- 2 Tzas. de arroz
- 1/2 Kg. de porotos verdes al hilo
- una cebolla
- cilantro a gusto
- 1 lt. caldo de ave
- sal
- pimienta

Preparación:

Trozar el pollo, el choclo en dos cada uno. El pollo dorarlo en una cacerola grande, añadir sal y pimienta y cebolla. Luego agregar 1 lt de caldo de ave, más papas, porotos verdes, esperar unos 15 min. y agregar el arroz, luego servir con cilantro fresco picado.

*http://www.cocinadelmundo.com/paises/chile/sop/5983.html

16.10.06

Lenguas



Lenta por la boca sombra,__________________________
___________________la boca luz arriba en el hallazgo___
Ten___________________________________________
Ten en tanto a tientas te ando_________________________
Tentáculos _____________de fruta ombligo y tinta flor______
__________________________________el extravío_______
Paladar catedral el tibio umbral________________________
al tiempo de yacer el gemido___________________________
_____________________gesto______________________
______________________Y____vocal__________________
manos que hacen de labios____________________________
_______________________(saliva de mar____ ¿Y?)__________
____________________________________________________

____UUUUUUUUUUUU___olas__MMMMMM___violentas________
______________________________________________________
Sexto el sentido__________la lengua que no es lengua________
por los poros lazos________la lengua que osa irse de la boca____
Hambres de bestias_______la lengua que muerde y dibuja_____
es hambre de dioses______la lengua que oxigena otra lengua___
_______________________________________________________
(Los corazones de fondo... sin violines, sin orquesta)____________
_______________________________________________________
_____________________y ahora___sinfonía en el sol..._________
_______________________________________________________
_______________________________________________________
_______________________________________________________


13.10.06

Accidente de carretera

Llueve en primavera. Ella lava los platos. Él se lava las manos. En la tele, el periodista dice que hay sólo dos víctimas fatales en un accidente de carretera. Ella se sienta a ver su teleserie favorita. Él se despide y se marcha al trabajo. No hay beso.

12.10.06

La placita celeste

Los pájaros naranjos llegan a eso de las siete a la placita celeste, para llenar como crema chantillí los imponentes pinos rosados que coronan el pavimento achurado. Abajo, las mesitas amarillas reciben al ritmo del sol las cálidas conversaciones de viejos y jóvenes cesantes que muy violetamente se disponen para jugar con naipes y dados azules. A eso de las doce, llega Machote, el perro verde, ladrando a sus rodillas, avisando que ya es hora de almorzar.

Todo lo demás es blanco zinc, sobre papel de servilleta.


7.10.06

Cara y sello de la sangre


Sangre encerrada sólo imita el secreto del reloj,
cuando el tiempo de la carne se reduce
a la abundancia inconclusa. Falta,
mitad partida en glóbulos instantes.

Comparece nuestra piel ante el aire y le permite
entrar por los pliegues,
arrugas - digámosle al espejo,
presencia que no revela músculos colores.

Carne y piedra cargan nombres,
viento y flor se los llevan
al silencio. Forma intacta acogida
en sarmientos recuerdos.

Sangre abierta funda arte,
desafía al sol, al prisma y al ojo,
tocando por fuera lo que afuera era antes,
implicada en todo como polvo muerte.



(imagen: fragmento dibujo tinta, original 38x51cms, s/t, autor Comunidad Viabinaria)




5.10.06

Saludos a Diego

¿Hacia el final ya sólo nos juntamos para fechas que llamamos importantes? Parece que así fuera. ¿Lo decidimos así, o sólo podemos decir que "es parte de la vida"?
Así como hay decisiones que nos reúnen en la novedad y luego en la permanencia, también hay decisiones que nos distancian, que nos acercan a otros descubrimientos y nos abren la posibilidad de otras permanencias. Lo hemos decidido cuando jóvenes (en muchos, probablemente): emprender una carrera, formar una familia, morir con tranquilidad. Otras veces ser y estar es un mismo regalo que se muestra distinto cada día. Trazamos el rumbo, pero no escogemos el papel. Algunos ya contienen dibujos, líneas, círculos; otros cargan borrones, otros permanecen siempre en blanco.

En el mesón poníamos cada uno una botella de cerveza y empezábamos a conversar, de lo que fuera. La redondez del tablón nos hacía ver el mundo, donde las personas eran las burbujas que subían solas y se unían a la espuma. Tema tras tema sin titular hilábamos sin nudos, como una larga trenza de colores unidos sólo por la falta de oscuridad. Todo tenía lugar en ese cerco de sillas: desde las caderas de la compañera más guapa en palabras, hasta la estupidez de los políticos en signos de exclamación. Todo podía caber en una mesa con cervezas y nosotros alrededor, horas exprimidas minuto a minuto. Siempre eramos los mismos comensales, siempre podíamos cambiar el mundo... incluso cambiábamos hasta de parecer.
No siempre fue con cerveza o vino, pero sí - debo reconocer - cuando así lo hacíamos, de ojos por testigo que paríamos sobre la tierra ideas bastante voladoras. ¡Qué manera de cagarnos de la risa!, cuando las sacábamos a la mesa, cuando las sacábamos a pasear.

Hay familiares que sólo veo en Fiestas Patrias y en Año Nuevo: dos días al año. Hay amigos de infancia que se fueron con la infancia. Hay familiares que sólo vi cuando falleció mi abuelo. Hay amigos en mi cabeza, pero seguro que yo no soy amigo en las de ellos (¿"antiguos amigos" corresponde decir?). Hay amigos que sólo veo los fines de semana. Hay familiares que no quiero ver. Hay familiares o amigos que no puedes ver. Hay viejos amigos que por alguna cagada todavía no te atreves a ver. En fin.
También hay amigos que extrañas, y vuelves a la mesa.


El lunes fue una de esas importantes fecha, esas en que nos juntamos y el tiempo de la amistad recobra su continuidad. Hay que decirlo: nuestro amigo Diego exponía su tesis para Magister en Matemáticas. Todo resultó excelente, por tanto correspondía brindar
, celebrar, festejar. Nos pusimos al día.
Cada uno en lo suyo, los viejos comensales sacábamos a la voz nuestros rumbos llevados a cabo y a trazar.

Pero ¿porque ocurre algo importante es que debemos juntarnos, o es que lo que ocurre personalmente amerita al menos reunirnos? Es que debemos presentarnos, para demostrar nuestra alegría, cuando alguien se la merece, cuando la necesita, cuando simplemente debe ser compartida. Somos en cuanto a lo que nos rodea, así lo creo.

Estoy contento de ver Diego y a los demás reunidos. A Diego, porque ha demostrado una vez más ser un rebelde genuino capaz de conseguir, siempre desde sus ángulos, lo que se ha propuesto. A los demás reunidos, porque seguíamos siendo esencialmente los mismos, porque estábamos allí celebrando a uno de los nuestros, porque a pesar de las distancias y el tiempo, todavía podíamos seguir hilando colores, todavía éramos trazos de un mismo papel... Al menos así me pareció, si
por testigo a mis ojos sólo tuve.

Abrazos y que siga la fiesta.


1.10.06

Como un embudo (vómito onírico)


¿Y qué vendrá a nuestra mesa?
¿Tu mantel tejido con los nervios
descubiertos en la calle?
El dolor del otro, del otro, el otro dolor:
el secreto de esa sonrisa que se asoma:
la felicidad por comparación.
La carne vieja cuelga bajo el miedo,
el grito eterno es silencio, morder es darle luz
a nuestros diálogos anémicos...
Un desfile de dientes se abre paso por tu sueño,
la saliva inunda todo,
es mar cuando la ceguera es caer
en el ombligo
infinitamente.
La piel como la leña, hoy en tu lecho,
la sangre goteando desde el sol,
cada gota una golondrina
volando contra un perro solitario.
Como un embudo lo nombrable acontece y viaja
acogiendo la espiral en su tiempo,
lo amplio es un punto,
la muerte es un punto,
el dolor del otro, el otro, el otro dolor
golpea hasta la cabeza más anestesiada
Una sacudida genital sacude la pertenencia.
Y yo yo yo yo yo yo yo ¿por qué? ¡Porque yo!
Yo es una ilusión.
Yo es una ilusión.
Yo es una ilusión, todo lo demuestra.