7.10.06

Cara y sello de la sangre


Sangre encerrada sólo imita el secreto del reloj,
cuando el tiempo de la carne se reduce
a la abundancia inconclusa. Falta,
mitad partida en glóbulos instantes.

Comparece nuestra piel ante el aire y le permite
entrar por los pliegues,
arrugas - digámosle al espejo,
presencia que no revela músculos colores.

Carne y piedra cargan nombres,
viento y flor se los llevan
al silencio. Forma intacta acogida
en sarmientos recuerdos.

Sangre abierta funda arte,
desafía al sol, al prisma y al ojo,
tocando por fuera lo que afuera era antes,
implicada en todo como polvo muerte.



(imagen: fragmento dibujo tinta, original 38x51cms, s/t, autor Comunidad Viabinaria)