27.12.06

La emergencia

Es esta, amada mía, la última emergencia de las risas y la luz
que a don del beso cubre la fiesta desde tu boca,
correr desnudos y desnudas para uno y tanto una
en nombre de las olas junto al fuego que insinúa
a la noche ardiente y marina un colmillo clavado de tierra
de voces y jugos animales,
de sabores que estallan al cederlos.
El vegetal también impaciente
de tantos y tantas en colores aceitosos y veloces
difíciles memorias en la piedra de las diarias estatuas.
Hoy todas y todos en el juego de los ciclos
en la entrega inmensa al tiempo de los astros,
a la fe de la humedad donde se duermen los amantes,
a la melodía sagrada cuando sumas las gracias.
Es esta la última emergencia del día,
de las horas que olvidaste en lo escrito.
Mañana será la primera,
tras la resaca y la ignominia
de los que no participaron.

(¡Salud y Felices fiestas!)