3.8.07

Ad-entro

Desde Aquí hasta Allá, dos ciudades distantes. Distantes lo que un hombre puede diferenciarse de otro. Un sendero, una vía, una carretera, para llegar, para que un hombre se acerque a otro. Y decimos que las ciudades están cerca, porque un camino las conecta, porque un hombre va de una ciudad a otra, y viceversa, a través de él. Carreteras para llegar o para alejarse.
De una ciudad en pleno desierto se ha trazado una carretera, sin una ciudad predestinada donde culminar. Se ha trazado porque en ella sus hombres han decidido salir, sencillamente salir. Cuál largo: es el problema, al principio. Alejarse hasta no ver la ciudad de donde se parte rumbo, de donde se nació. Alejarse de la nación. Las ciudades tienen medidas concretas que difuminan las naciones.
Salir del vientre. Salir de la casa. Salir de la calle. Salir. Comenzamos desde estar adentro. La arquitectura es desde adentro. Y luego las ciudades.
Pero ahora el camino, y una ciudad desde afuera. La fotografía de edificios. El edificio como escultura. La fotografía no entra, se queda en la fachada. Y me maravillo, porque vengo de otra ciudad, porque vengo saliendo.
Tapo mis orejas, mi nariz, cierro la boca y los ojos, por unos segundos. Escucho los latidos de mi corazón. Un impulso que va y viene.
Después muerto:
Adentro:
Sería lo natural, ¿no?
...Y otra vez saliendo...






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