27.8.08

Pasajero

Llueve sobre la calle, entre los autos. Vamos por la avenida. Una micro avanza al lado. Adentro, una anciana limpia el vidrio empañado de su ventanilla con la palma de su mano. Detrás de mi vidrio, también la saludo.



- - - - - - - - - - - - - - - - - - -


Aquí adentro hace calor y los vidrios se han empañado. La micro va tan rápido como la del lado. Un muchacho me saluda entre la lluvia.


-

25.8.08

Fuga centrífuga


Tuvo miedo al principio, al desprenderse de la música, al entrar en el silencio. Una vez consciente de su plenitud, de la ausencia total de sonido (al menos lo que dependiera de sus oídos), asimiló la calma; y el silencio se fue haciendo lejano, distante, irregular y entrecortado, hasta que fue desprendido. Tuvo miedo, entonces, porque se había acostumbrado al silencio, así como antes a la música. Comenzó a sentir su propia respiración. Pero tuvo miedo, de su propia respiración tuvo miedo, porque le pareció ajena: no podía predecir el aliento precedente, sin embargo podía sentir cómo sus pulmones se hinchaban, y luego el pecho, y luego cómo la piel del pecho levemente se extendía; y después todo volvía a empezar, repasando por todas las etapas de la expansión pero en contracción. Una y otra vez, el aire entraba y salía de su cuerpo; al entrar lo expandía y al salir lo contraía. Una vez consciente de su plenitud, del ritmo implícito, del juego entre su cuerpo y el aire, asimiló la calma; y la respiración se fue haciendo lejana, distante, irregular, entrecortada, hasta que fue desprendida. Tuvo miedo, entonces, porque se había acostumbrado a la respiración, así como antes a la música y antes al silencio. Comenzó a sentir algo que estaba más allá de su cuerpo, hacia dentro sí, pero ajeno a su cuerpo. Tenía miedo, quizá más que antes, porque se había desprendido de la respiración, y eso en sus conocimientos previos era igual a la muerte. Pero, si era la muerte, ¿Cómo era posible que la memoria continuara en una vía de desprendimientos?¿Por qué, si eso era la muerte, sentía que su reflejo se proyectaba en alguna parte? ¿Por qué aún sentía?... Le fue imposible calcular el tiempo que hubo mientras estuvo cuestionándose, cuestionando aquello que tenía que ver con su persona y con su cuerpo y con su aire y con todo lo que fuese suyo y que a la vez, en cuestión, no lo era. Sentía su cuerpo como si este se hubiera transformado en una botella de Klein, sentía su conciencia en ello como si fuera un agujero, algo meramente para representarla... A medida que se hacía preguntas e imaginaba y hacía representaciones, perdía el miedo. Comenzó a sentir otras respiraciones, no una sino muchas, que formaban todas un concierto de respiraciones; algunas más prolongadas otras más breves, unas más lentas otras más aceleradas, sin embargo todas en un solo caudal. Al darse cuenta de ello, se alegró y puso su fuerza en alcanzar todas las respiraciones con todos sus sentidos; sabía que le era imposible, pero solo el intento lo regocijaba. Comenzó entonces a saber el concierto de respiraciones. Pudo luego percibir el silencio único formado por todas las respiraciones, desde el instante en que todas se sumaron en un solo acorde. Y se regocijó. Inmediatamente después pudo percibir la música, cuando un acorde se convirtió en otro y este en otro y este en otro, como si estuvieran formando un compás pero sin cierre. Y se regocijó...

||_______________________ _ _ _
||_______________________ _ _ _
||_______________________ _ _ _
||_______________________ _ _ _
||_______________________ _ _ _

-
Foto: Ethan Hein

20.8.08

Por las ciudades de tiza (Fragmento)

*
Se preguntó si porque su ser amado había muerto hace muchísimos años, era que podía ya estar inventándolo en su recuerdo. Cogió un trozo de carbón, dibujó el rostro de su recuerdo sobre una roca y se retiró por un año. Pasado el tiempo volvió a la roca y buscó el dibujo. La lluvia, el viento y el polvo habían pasado, sin embargo permanecían aún algunos trazos. Pudo reconocer, entonces, mediante los pocos trazos que resistieron, la ubicación de las líneas que ya no estaban, los ojos, la boca, la nariz... De su retiro trajo consigo una tiza, con ella dibujó las líneas que fueron borradas y recreó el rostro de su recuerdo. Consiguió así una versión en blanco y negro.

*
René trabaja como auxiliar de micro. Está encargado de recibir la plata del pasaje y entregar los boletos. Además, cada vez que la micro se detiene, se encarga de animar a los transeúntes para que se suban, y con predilección a las muchachas...

--¡Oiga, dama, suba! ¿Para dónde va? ¡Hay asientos desocupados! ¡Oiga, dama! ¡Dama!

Le puede bastar una sonrisa de una de ellas, aunque no la vea más en su vida, para enamorarse hasta la muerte. Por supuesto, esto él no lo sabe.

*

Cada nube dibujada en el cielo es primera y última, en milésimas de segundo. Apenas comienzas a verla ya se ha borrado. No hay tiempo verbal para su existencia. Cuando fue estaba dejando de ser.
Pero pareciera que todo ocurriera del mismo modo. Un año puede ser demasiado para una nube como mil años para un hombre. Noventa años podrían ser suficientes para hacer relojes de verbos.

*

La fotografía del abuelo posa en una especie de altar, en medio de dos pequeños floreros con sendas rosas rojas; se ubica muy cerca de la puerta de entrada a la casa y bajo una imagen colgada en el muro que pareciera representar al Sagrado Corazón de Jesús. Cada aniversario de su muerte, el mueble en que se ubica la foto se llena de tarjetas con saludos y flores que tiernamente se marchitan. En la mitad del periodo para el siguiente aniversario, no hay flores, no hay tarjetas con saludos, no hay foto sin polvo. El abuelo pareciera sonreír de todas maneras.

*

Si fuera posible despertar todos los días a la misma hora precisa con los ojos puestos en el mismo lugar preciso, quizá también sería posible que el día ya no comenzara precisamente con el sol.
Ahora al revés.

*

Hace muchos años, hubo un choque de trenes que llegó remecer tanto las emociones individuales del pueblo que hizo que conformaran todas una sola gran emoción. Hubo muchos muertos y heridos. Una sentida tragedia una.
Una vez repuestas las vías férreas y restablecido el tránsito, la normalidad, en el lugar del accidente se levantaron cruces y flores con floreros, animitas que cubrieron hasta 100 metros de largo paralelo a la línea del tren. Gradualmente con los años, el número de animitas fue disminuyendo. Cien metros de dominio de cruces bajaron a cincuenta metros, luego a veinticinco, y así sucesivamente. Hoy es posible hablar de unas cuantas animitas al lado de la vía, cantidad imprecisa y mínima que permite recordar todavía un hecho de proporciones. Quien pasa en tren por el sector puede verlas, en fracción de minutos. Si el número de animitas sigue disminuyendo, es probable que quien pase en tren por los próximos años pueda verlas, en milésimas de segundos.

*

Díaadíaalbajardelamicrobajoelsolelladibujacontiza
nubesfloresytrenessobreunaltarenmilésimasdesegundo.


-

Foto: Ahron de Leeuw

19.8.08

En Batman, como Batman

--¿En cuál película trabajó usted?
--En Batman, como Batman, una de un hombre murciélago que...
--Sí, sí, si ubico al personaje, por el comix... ¿Y en cuál de todas las Batman trabajó?
--En la... en un episodio que no es muy popular. Es más, en algunos países lo censuraron porque decían que era muy violento. ¡Típico de países conservadores! je je
--¿Pero se acuerda del nombre al menos, cómo se titulaba el episodio?
--¿En qué país, pregunta? Porque según el país es el título.
--En cualquier país; diga usted.
--A ver, del título que le pusieron en Suriname no me acuerdo mucho, pero el de Tayikistán era algo así como "El origen..." ¡No! "La esencia..." No recuerdo bien...
--¡Bueno, no importa! ¿Y de qué trataba la película?
--¡"Trata"!
--Bueno, ¿De qué trata la película?
--La película trata sobre el comienzo de Batman, pero en su etapa de creación... digamos que en su etapa fetal; antes, mejor dicho... esa etapa en que se comienza a inventar la existencia de su existencia...
--O sea que Batman no aparece.
--O sea.. mm.. No, no aparece.
--...
--...
--Yo también trabajé en una de Batman, y también como Batman.
--¡No me diga! ¿Y en cuál trabajó?
--Por lo que usted me ha dicho, debe ser en una anterior a la suya...



-
Foto: Daquella manera

18.8.08

Superposición de Variables


La paradoja del Gato de Schrödinger supone un experimento que consistiría en una caja cerrada opaca, un gato adentro, un dispositivo formado por un detector de electrones, un martillo y una botella de gas venenoso. Se supone además que el detector tiene un 50% de probabilidad de captar un electrón. Si el detector capta un electrón, activa el dispositivo que hace golpear el martillo contra la botella de veneno y ¡paf! adiós minino. El otro 50% implicaría que el gato siga con vida.
De la capacidad cuántica para estar en dos sitios al mismo tiempo se tiene que el electrón podría activar y no activar el dispositivo asesino, lo que implicaría que el gato podría estar vivo y muerto a la vez. Solo al abrir la caja y observar su interior, se podrá decidir definitivamente si el gato está vivo o muerto...

Cambio de variables:

Caja=Casa
Mecanismo asesino= TV
Gato=Yo

¿De quién dispondríamos como observador?



-
[+] Gato de Schrödinger
[+] Foto: kamshots

15.8.08

Documentales: #2 One. Todos somos uno

Habíamos decidido que el conjunto de documentales a publicar sería un ciclo, pero esto implicaba tener un "comenzar de nuevo". No lo teníamos. No teníamos el motivo para llamarlo ciclo. Pues bien, pase a esto, programamos igualmente los vídeos, con esa pequeña culpa de haber nombrado toscamente. Sin embargo hoy por casualidad, en un paseo consuetudinario por la red, nos encontramos con este documental, que deviene en el elemento preciso para que nuestro conjunto sea correctamente llamado ciclo... manías de nombrar.

Del documental: One, Todos Somos Uno

13.8.08

Documentales: #1 Chile: ríos de vida, ríos vendidos

Hemos preparado para nuestros lectores y visitantes un ciclo de dieciséis documentales, cuya temática obedece a un comprender de qué modo habitamos nuestro planeta. La calidad de imagen no es la más óptima de esperar, puesto que los vídeos son recolectados de canales de internet, pero cumplen con el objetivo de informar. Los vídeos serán publicados los fines de semana (viernes, sábado y domingo) desde el 15 de agosto. Sin embargo, a razón de lo que acontece, comenzaremos ahorita con "Chile: ríos de vida, ríos vendidos", un documental de la TVE acerca del proyecto de ENDESA que pretende instalar represas en la Patagonia chilena y pasarse por el culo al planeta (incluido ud y sus hijos).

Para mayor información: Patagonia sin Represas


Parte 1/3

Parte 2/3

Parte 3/3




-

Esperando la 4

La anciana de la parada pide que le avisen cuando esté por venir la 4, la que lleva a Villa Margaritas. El joven de sombrero verde le dice que él también debe tomar esa y que, por tanto, no se preocupe. Una camioneta se detiene y desde el asiento del conductor una mano se asoma. Es para la anciana. Señora, es para usted. Es mi hijo. La anciana sube y la camioneta parte. El joven de sombrero verde se queda esperando la 4 hasta que un muchacho le avisa que está por venir. Gracias, joven. No se preocupe.




-

12.8.08

Observar la idea en otra especie

Es casi imposible hablar de la golondrina cuando brilla por su ausencia. La idea está y es posible transformarla a palabras. Pero faltan los detalles, las uniones del relato, que a la vez son las uniones con la realidad: esos pequeños nodos de tiempo y espacio que habitualmente pasamos de largo.
Entonces quedan dos opciones: o esperamos que nos visite la golondrina y apuntamos entonces lo que nos falta, o esperamos observar la idea en otra especie... Imposible; cada especie es única. Tercera nueva opción: saltar al capítulo siguiente.



-

Un pixel de sol

I.

Problema de la arquitectura acaso no poder hacer ventanas más grandes que los muros, para la casa soñada del consumidor promedio que pasa el día completo sometido a una oficina, a una tienda de mall, a su aire acondicionado, a su luz artificial... Vida artificial, finalmente, porque aire y luz conforman el primer llanto al salir del útero... Y bien, madre, ¿Para ello todo el esfuerzo? ¿Para ello todos los llantos?

II.

Inmóvil como la inmobiliaria que ofrece su solución sin salirse jamás de los márgenes, encapsulada paso a paso entre paralelas: cads, gigantografías, bloques. Y no hay curvas. Cads, gigantografías, bloques. Habitar ordenadamente como el ordenador, el triunfo de la razón, ¿Algo más cúbico? Sin embargo útil, pues en su inmovilidad, es la única que garantiza un rectángulo de vista frente al mar. ¿A buen precio el cuadro?

III.

Algún recuerdo hace malabares cuando el ojo por casualidad topa algún pasaje de avión a las muletillas tropicales. En algún rincón del volante aparece un sol, una palmera, un mar de aguas turquezas. 2cm x 2cm. Un pequeño cuadrado abre el recuerdo de un sol que pareciera... ¿que pareciera? Se llama sol. Sol. Sol. Sol. Dicen que cuando uno repite muchas veces una palabra pierde el sentido de ella. Cada pasaje de avión lleva un sol de 1 cm2 a [insertar muletilla tropical], a un hotel con rectángulo de vista frente al mar. Y bien, madre, ¿Llevas tu bloqueador solar?

IV.

Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. ¿Afuera hay un sol enorme? ¿Afuera hay un sol enorme? ¿Afuera hay un sol enorme? ¿Afuera hay un sol enorme?

V.

Se supone que los coreanos están felices con su nuevo sol artificial. Las inmobiliarias van por sus pasajes de avión.


-

7.8.08

El margen de error o la crisis de la burbuja


Ni tan al sur, al norte, que nos congelamos. Ni tan arriba, abajo, que nos ahogamos. Siempre en términos medios. Sin embargo, cuando nos hablamos de inteligencia, nos ponemos en el extremo superior; siempre en la delantera de una larga cadena evolutiva. Suponemos cadena, también evolución. A las formas les atribuimos medidas y convivimos con ellas. En doce horas los alimentos atraviesan nuestro sistema digestivo. Doce horas tardaría un avión desde Santiago a Madrid. Medidas fijadas por nuestra inteligencia que experimentalmente apenas alcanza a captar dentro de un denso mar de precisiones. Extirpas los milímetros en el campo de los kilómetros, resumes la luz de los días en los fuegos artificiales de las fiestas de año nuevo. Si dibujas ciudades, reduces a sus habitantes a puntos, a abstractos lugares geométricos. Y crees que inversamente así de grande eres, pero no has reparado en que tu vista es demasiado grotesca como para poder entrar en lejanos tamaños, en finos tamaños.
De casualidad te topas con el infinito; pero redondeas. Y habitas una casa redondeada. Y te vistes con ropa de talla redondeada. Y comes arroz en kilos redondeados. Y llegas a tus reuniones a horas redondeadas. Y a todo ello le llamas realidad. Y vives, a propósito, una realidad redondeada.
Con justa medida, el temor a la muerte acota por encima nuestra soberbia. La muerte nos devuelve los decimales.


-
Foto: renaissancechambara

1.8.08

Eclipse total de sol

¡Minutos de día para hacer lo que se quiera sin el sol!
Sin embargo allí con los ojos puestos
en la negrura de la luna
sin noche
creyendo ver lo que no vemos.



-
Eclipse 1ero de agosto 2008: http://eclipse.cesvima.upm.es/