12.8.08

Un pixel de sol

I.

Problema de la arquitectura acaso no poder hacer ventanas más grandes que los muros, para la casa soñada del consumidor promedio que pasa el día completo sometido a una oficina, a una tienda de mall, a su aire acondicionado, a su luz artificial... Vida artificial, finalmente, porque aire y luz conforman el primer llanto al salir del útero... Y bien, madre, ¿Para ello todo el esfuerzo? ¿Para ello todos los llantos?

II.

Inmóvil como la inmobiliaria que ofrece su solución sin salirse jamás de los márgenes, encapsulada paso a paso entre paralelas: cads, gigantografías, bloques. Y no hay curvas. Cads, gigantografías, bloques. Habitar ordenadamente como el ordenador, el triunfo de la razón, ¿Algo más cúbico? Sin embargo útil, pues en su inmovilidad, es la única que garantiza un rectángulo de vista frente al mar. ¿A buen precio el cuadro?

III.

Algún recuerdo hace malabares cuando el ojo por casualidad topa algún pasaje de avión a las muletillas tropicales. En algún rincón del volante aparece un sol, una palmera, un mar de aguas turquezas. 2cm x 2cm. Un pequeño cuadrado abre el recuerdo de un sol que pareciera... ¿que pareciera? Se llama sol. Sol. Sol. Sol. Dicen que cuando uno repite muchas veces una palabra pierde el sentido de ella. Cada pasaje de avión lleva un sol de 1 cm2 a [insertar muletilla tropical], a un hotel con rectángulo de vista frente al mar. Y bien, madre, ¿Llevas tu bloqueador solar?

IV.

Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. Afuera hay un sol enorme. ¿Afuera hay un sol enorme? ¿Afuera hay un sol enorme? ¿Afuera hay un sol enorme? ¿Afuera hay un sol enorme?

V.

Se supone que los coreanos están felices con su nuevo sol artificial. Las inmobiliarias van por sus pasajes de avión.


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