26.9.08

Relación de orden


Reflexividad: Para todo x en A, x está relacionado con x.
Antisimetría: Si para todo x en A y para todo y en A, x está relacionado con y e y está relacionado con x, entonces x=y.
Transitividad: Si para cualesquiera x, y, z en A se tiene que x está relacionado con y e y está relacionado con z, entonces x está relacionado con z.



-
foto: LN♥
sonido: Resound - Lullatone

23.9.08

Aprecio de la forma de un viaje anticuadamente vertical

Si te alejas del mar, por un cerro hacia su cumbre, te acercas a un silencio. A mayor altura, mayor silencio. Cerca del mar rondan los sonidos de los hombres, de sus ciudades y de sus artefactos; rondan incluso los ruidos, el egoísmo. El sonido comienza desde las olas, el gesto incesante del mar entre las rocas y a través del arena. El niño dice que el mar enreda sus dedos en los dedos del arena. Una especie de amor --dice la madre-- imposible. Mucho más adentro, el corazón del planeta vibra y sus ramas de energía se sacuden hacia el Espacio, más allá de los satélites de televisión. Hay sonido en el fondo. Centro es con sonido, periferia es con silencio. Pero es una periferia hacia lo alto. Y aquí viene el problema, y es que lo "alto" es una propiedad, sino una adjudicación, tridimensional. La alineación de nuestros ojos con respecto a nuestra vertical admiten un arriba y un abajo. También nuestra ubicación sobre la superficie de esta esfera influye en la afirmación: arriba (cielo) y abajo (tierra/mar). Pero esa es una afirmación anticuada del espacio. Demasiado anticuada como para hablar de la fotografía de una estrella a 100, 200 años luz, Quién sabe! Digamos de una vez: arriba no está el sol, arriba no está el cielo. Ni arriba ni abajo son objetivos, salvo que nuestras cabezas sean el centro del universo. Lo cierto es que hacia el mar hallamos sonido y hacia el cielo hallamos silencio. Ahora, curiosamente ir hacia el silencio implica una reducción de superficie para pisar (¡Y menos oxígeno también!). Estamos hablando de espacio natural. Quedan fuera los edificios racionales. Digamos que una cumbre ideal sería un punto. Entonces el mar --pensamos en el sonido-- es la máxima extensión y al frente --digamos así, ya que no nos regimos por convenciones anticuadas-- tenemos la cumbre --pensamos en el silencio--, con la mínima extensión. Consideremos ahora que una menor superficie de suelo implica menos habitantes sobre ella; en este sentido en la cumbre-silencio hay espacio máximo para un hombre. Tenemos una suerte de correspondencia entre silencio, alejamiento de la tierra y unicidad (que no soledad). Esto sigue siendo tridimensional, de todos modos, pero más bien como los gases, o sea: tenemos el mar cerca de la tierra, una masa gigantesca de agua; esta misma agua para ir a la cumbre se "aliviana", se aleja como vapor, se parte, deja de ser masa de agua, deja de ser sonido de ola y se convierte en silencio de nube. Pues bien el hombre cuando accede a una cumbre se aleja de su ciudad y se acerca a sí mismo, tanto que oye los latidos de su propio corazón, rodeado de silencio; pareciera que hasta el mínimo movimiento de sus cabellos interrumpieran el silencio. Y claro, como no, si sus cabellos juegan sobre su cabeza.
A lo lejos, se siente la vibración de la tierra: una especie de recuerdo, como el mismo juego de la música y Mnemósine...



-
Foto abajo: kangotraveler
Foto arriba: dawnzy58

17.9.08

Somos envidiables

Dos amigas propusieron medirse para establecer cuál de las dos era la más alta. Se pusieron de espalda contra una pared y marcaron con tiza al ras de sus cabezas. La primera en marcar su altura era evidentemente más alta que la segunda, pero su altura relativa con el promedio de las chicas de su edad era bastante baja. La segunda al observar esto le dijo:

--Eres solo un poco más alta que yo y aún así eres bastante baja con respecto a las demás. Las dos somos unas enanas.

La segunda, molesta por el comentario, le respondió:

--No es cierto. Mi altura está en el promedio; es más, yo diría que en el promedio alto.
--A ver, midamos --le propuso la segunda.

La primera fue al costurero de su mamá y de él extrajo un metro. Lo puso sobre la pared y plásticamente, hiperbólicamente, mágicamente, hizo calzar los centímetros que indicarían una "altura promedio alta" bajo su marca con tiza.

--¿Ves?

La segunda, sin notar que su amiga había hecho trampa en la medición, asintió con el resultado y, al ver que de cierta forma el número le favorecía, no opuso crítica:

--Es cierto --dijo-- eres "altura promedio alta"; eso significa que yo soy "altura promedio medio" ¡Estamos super en onda!
--¡Así es, amiga, somos envidiables!

Y continuaron las chicas acicalándose para la fiesta.



-
Foto: …†∆†¡∆µ∆ 


16.9.08

Gotas de agua en una ventana


Se preguntó la nube en un principio: ¿Cómo es posible que exista una predestinación sobre nuestras libertades? Luego observó cómo las gotas de agua se deslizaban por los vidrios de las ventanas y comprendió que, a pesar de que las gotas pudieran variar de izquierda a derecha su recorrido, siempre bajaban. Sus movimientos obedecían, al menos, a la Gravedad.


-
Foto: b0r0da

9.9.08

Halo lunar


Camino entre la noche
en silencio.
Arriba la luna creciente al centro
Adentro y cerca de ella
una solitaria estrella
hacia su concavidad.
Sigo mi camino
en silencio.



8 sept/Ramadán 2008/1429

-
Foto: tinou bao

8.9.08

Fototaxis


El cuerpo de la Tierra navega en calma, mezclado con oscuridad. El sol le transmite su presencia, le recuerda su amistad; lenguaje invisible y propio de los astros, la convivencia del relámpago y la lluvia que apenas percibimos. Que apenas percibimos porque levemente alcanzamos la gracia; por fortuna navegar en la superficie. Las palabras del sol hacia el corazón de la Tierra nos atraviesan, como si fuéramos papel. Recuerda que llueve. Escríbelo en un relámpago.

El cielo parecía estar arriba, pero arriba está la cabeza. Este cuerpo desconoce su propia oscuridad y por ello le construyo faroles y se los instalo a tramos regulares. Los primeros faroles fueron construidos bajo la luz del sol. En la ciudad de las venas el sol es tenue, tibio como la leche. El ojo es testigo de sus propios límites. El sol saluda. La carne reclama volver a ser invisible. Los colores no tienen futuro. La oscuridad reclama tacto.

La noche expuso a sus criaturas. Y sus criaturas se encandilaron y se cegaron. Sus extremidades le recordaron que no estaban solas, que la Tierra aún estaba ahí. Entonces las criaturas se calmaron. Entonces aprendieron a escuchar las vísperas de los conticinios; fundaron la vigila.

El día es presentado por los pájaros, como un rey que se avecina. Los colores se vierten sobre las cosas y el corazón se distancia del suelo. La luz atraviesa hasta el corazón de la Tierra y nos saluda amablemente... nos parece una jornada. En la casualidad de un saludo aparentemente ajeno, surge la medida del recuerdo: la sombra de una nube se acama sobre el jardín.

Faroles construimos para vernos en la noche, y negamos la noche. Algunas criaturas perdieron el cielo y, por consiguiente, el suelo donde paseaban a sus sombras. Algunas criaturas perecieron al azotarse contra los muros, tras imaginar que caían en un abismo infinito. Algunas criaturas cavaron cuevas, como minas, en sus propios cuerpos, para hallar algún grano de noche; pero en ellas solo se refugiaron otras criaturas que divagaban guiadas apenas por un difuso recuerdo de los polos. Oda a nuestra lectura, creamos a nuestros propios astros, pero la proximidad nos provocó ceguera.

Una polilla muere en espiral alrededor de sus propios ojos.


-
Foto: rhurtubia

2.9.08

Ciudad cerrada

Todas las calles están deshabitadas
Todos las cuentas de Féisbuk están abiertas.

Algunos ancianos recuerdan
una plaza cerca de.




-

1.9.08

Unidad de unidades

Si hay una unidad en los Reales, si hay una unidad en los Complejos, en los anillos, en los grupos finitos y cíclicos, en las álgebras... ¿Por qué entonces no puede haber una unidad de unidades? ¿Quién vendría para demostrarlo? ¿Qué pieza nos falta?