30.12.08

Fuegos artificiales


Bajo fuegos artificiales nos abrasamos, juntamos los pechos los corazones sordos entre estampidos. Corazones ebrios aturdidos de tantos días sobrios añejos. El cielo huele a pólvora, huele a algo como felicidad; como a algo parecido a humos de colores. Pólvora marca registrada en la máscara nocturna donde la sonrisa debe mostrarse como carcajada para ser vista: estampido de dientes. Pero no hay maquillaje que se resista a la gravedad de unas cuantas lágrimas. En medio de la ceguera, los abrazos desplazan escenarios ingrávidos y dan altar a esos corazones que incurren en la mayor falta de protocolo dionisíaco: encender una llamita de verdad, aunque cueste la indiferencia de la parafernalia: latir con el prójimo.




[foto: Dominic's pics]

16.12.08

Araña muere por picada de humano


Por la mañana del lunes, a eso de las 9 con 45, una araña fue descubierta sin signos vitales en la penumbra de un ropero, cerca de uno de los vértices interiores, que según las pericias estaba siendo desbaratado por una mujer de 45 años de iniciales A.T.F. inspirada por la limpieza. La malograda araña estaría saliendo para asistir a su tela en las afueras del ropero por si había algo con qué alimentar a sus pequeñas arañitas recién nacidas.
Dado que en el planeta Tierra hay más arañas que humanos, la probabilidad de que un humano encuentre a una araña es mayor que la probabilidad de que una araña encuentre a un humano, por lo que se presume que la muerte claramente fue protagonizada por terceros, particularmente humanos, por lo que el cargo correspondería a un asesinato en primer grado con alevosía y más agravante por evidentes indicios genocidas.
Ante horrendo acontecimiento, un grupo de arañas se ha organizado para establecer un organismo conjunto con el objetivo de estudiar el tema de la aracnofobia a nivel global, determinando sus orígenes y vías de solución, con el fin de evitar futuros asesinatos y conseguir finalmente el respeto que se merecen sin necesidad de ser catalogadas dentro de las especies en peligro de extinción.
--Lo único que queremos es convivir en paz y armonía --señaló la pretendida presidenta con sus cuatro brazos en alto.

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[foto: Opo Terser]

15.12.08

Ciudades sin leer

Los nombres de las calles podrán cambiar
de ciudad en ciudad
pero hay distancias que se mantienen iguales
vayas donde vayas
Distancias entre nombres que solo el ojo sabio lee
Donde flota una ventana puede haber un bello rostro anclado
al tránsito de los ecos
Donde las farolas multiplican las sombras
puede haber un sueño que saluda
a los gestos del sol
Nombre a nombre puede haber una distancia oculta
para una mujer sola y un hombre solo
que perdidos en sus propios espejos
abrazan sin saber una ciudad entera que aún no ha sido leída.

13.12.08

Nido

Y se quedaron tan uno al lado del otro,
como dos en cada criatura,
que los días envejecieron alrededor
de cara al centro
a la luz del desvelo
y en un infinito recuerdo.

10.12.08

De poesía y humor

No sé en qué irá el tratamiento de la poesía en cada partición del mundo. Me limito a mi horizonte y a un segmento de él, en particular. Una pregunta que surge con la prontitud de la tecla enter y sin ahondar con exactitud barroca.
Me pregunto de qué manera el aprecio por la poesía ha perdido popularidad frente a la insulsa mazamorra de programas televisivos, a toda esa superficialidad que orgullosa refriega en el gusto su miseria, sin asumir obligadamente que uno signifique el extremo opuesto del otro bajo el acostumbrado método de las comparaciones lineales. Y lo primero que me surge como respuesta es la falta de humor. Pues que a la poesía le falta humor. Tanta gravedad en clave academicista sesga la propiedad para con la poesía de todo acontecimiento humano hacia una parcialidad de índole intelectual, separándola de su naturaleza originaria, de su brutalidad fecundadora. El poeta, responsable de su poesía, pareciera estar rodeado de una escenografía que
él mismo ha montado(con su cofradía) a partir de elementos que ha escindido de su acontecer como habitante social. No ha bajado del Olimpo, ha bajado de su Olimpo; o más bien lo ha bajado a la Tierra, ¡y no!--corrijo--, sino que lo ha bajado a su Tierra. Nos es común, en cuanto a personas "sin poesía" y poetas (por distinguir de alguna manera, aunque resulte odiosa), racionalizar nuestras percepciones de la realidad y construir desde estas particiones una realidad general. Pareciera ser que cuando se desechó la idea de que la Tierra era el centro del Universo se desechó también la idea de que la humanidad era una sola especie, entonces cada hombre se creyó el cuento de que era un centro y el otro (desde un necesaria construcción de un yo) pasó a conformar su entorno. Querámoslo o no, el poeta resulta una especie de otro cuando estamos del lado de los "sin poesía", y bien un centro cuando nos pasamos a su lado. Curiosamente esto daría pie para pensar que muchos de los que se consideran del lado de la poesía son por tanto poetas. Vieramos cuánto poeta colea por aquí y por allá proclamando su propio arte, fundamentando su universalidad desde sus mortales constataciones particulares (por no decir derechamente, egoístas).
Ahora bien este modo de racionalizar no es el que supuestamente conlleva a una construcción, a un Universo, como es el caso cuando comprendemos un fenómeno físico, por ejemplo, como cuando consideramos la velocidad y podemos comprenderla como la distancia dividida en tiempo mediante una ecuación, una relación inserta en inabarcables relaciones más. Esta separación "sin poesía"-"con poesía" más bien destruye una esencial partida del hombre-creador. Decirle a un hombre que no está en él la capacidad de crear es un insulto, es reducirlo a materia. Todo ser humano (y esta es una sentencia de fe más que de empirismo) es creador, dentro de los márgenes de su naturaleza, en más, cognitiva.
La falta de humor podría provenir del hermetismo autoinstaurado en cada segmentación de la comprensión de la realidad. Por un lado los sin poesía atragantados de vanal risotada y por otro los con poesía atragantados de vanal amargura. Dionisio y Apolo antípodas, cada uno estableciendo relaciones entre su ombligo y el perímetro del mundo, perímetro donde al fin y al cabo los seres humanos felices se reúnen.

9.12.08

EL perfil del perfil

Me subí a un colectivo* y me senté atrás, del lado donde te pueden multar si te bajas por ahí. Luego subió una señora y, unos cuantos paraderos más allá, ella: la que hubo sido en mi juventud mi complemento sentimental no autorizado (por la moralidad y las buenas costumbres). Ella no se dio cuenta, a mi suponer, de que a una señora más a su izquierda iba yo, disimulando mi presencia disfrazado de pasajero. Rápidamente me puse a pensar en lo fea que es la ciudad de este lado del auto con el propósito, claro, de no ser advertido por la susodicha; me torcí en mi eje de pasajero sentado hasta poner de perfil el perfil que ya podía bastar para pasar desapercibido.
¡Y pensar que años atrás la vi de frente, cerca bien cerca de los ojos y de la boca, en tres, cuatro dimensiones! Y ahora que ni quiero que me reconozca, ni que me roce con el reojo, ¡Y que ni me salude!
Quizás si sigo forzando mi perfil para no ser visto puede que llegue a esconderme en una verticalísima línea recta... paralela a mi eje de pasajero...

Y me baje cuando ella se baje
Y la siga sin que se dé cuenta
Para ver en qué perfiles anda ella ahora metida.



*En mi país los colectivos son automóviles como los taxis, pero sirven públicamente como los autobuses.
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6.12.08

Casi héroes

Estamos a punto de convertirnos en héroes. No nos habíamos propuesto en realidad semejante labor; las cosas se fueron dando, una tras otra hasta que sin darnos cuenta nos encontramos en medio del caos con unas capas y unos trajes ceñidos al cuerpo. Quién lo diría. Mi abuela siempre me decía que yo sería alguien importante en la vida, mas nunca me imagine -- y por su parte lo dudo-- que tendría que ver algo parecido a esto. Puedo ver también los esqueletos de los malhechores.
Mi compañero de heroísmo (porque así se llama la actividad) dice que él simplemente iba pasando y una cosa le bajó por los hombros, como un torbellino partido en dos. En mi caso fue distinto: una especie de trenza multicolor como que se me enrolló en la cintura y me subió hasta el pecho en espiral hasta que ¡Zas! se me metió por la nariz. Según los entendidos se debe a la fuerza centrífuga que emana de los poros cuando estos se sobrecargan de PH neutro.
Mañana tenemos nuestra primera misión: desplazar los paraderos de micro 10 metros hacia su destino. Mañana podremos decir con toda autoridad que sí somos héroes.

5.12.08

Casting para un ídolo

Usted está convencido de que cree en la ciencia. Pero lo que menos hace es cuestionar y verificar afirmaciones provenientes de sus populares eruditos, sabiondos y expertos. No es que ponga en duda la calidad intelectual de sus referencias, lo que pondría en duda --si fuera tal el caso-- sería la exposición de sus razonamientos y los efectos en usted.
Usted dice que cree en la ciencia, pero sus argumentos no superan la teoría. Como buen creyente de ciencia sabrá que entre teoría y demostración hay un centenar de hoyos negros (por poner un ejemplo que le resulte familiar). Entonces de qué realidad me habla, de qué mundo concreto me habla, de cuántos quarks estamos hablando.
Usted pretender demostrar la inexistencia de lo que, según sus convicciones, no existe. Pruebe primero que usted existe, sin recurrir a fotografías y por un periodo de doscientos años como mínimo. Empiece por demostrar --así como ejercicio-- porqué un dedo no puede apuntarse a sí mismo. Como buen creyente de ciencia sabrá, y conocerá, que un ejemplo no es una demostración. Siga ejercitando.
Usted ha limitado su conocimiento a titulares y, como dispone de buena memoria, los ha concatenado de manera tal que parecen un solo discurso de implicancias. Pero como buen creyente sabe, conoce, que la apariencia no es suficiente y necesaria. Le propongo otro ejercicio: confeccione un discurso con todas las imágenes que no ve cuando pestañea.
Usted cree en su creencia en la ciencia, cree en usted mismo. Pero usted deja de ser el mismo cada instante. Incluso cuando se mira al espejo usted ve la apariencia de su pasado que ha dejado de ser, pues el ojo tarda su tiempo en llegar a su propio reflejo.
Si esto le parece una afirmación, verifíquela. Si esto le sabe a verdad, indague en su demostración, tal como lo hace con el resto de sus confianzas. Si me cree sin razones, puedo convertirme en un ídolo y suyo; claro que menos placentero como sus otros y como su yo.