6.12.08

Casi héroes

Estamos a punto de convertirnos en héroes. No nos habíamos propuesto en realidad semejante labor; las cosas se fueron dando, una tras otra hasta que sin darnos cuenta nos encontramos en medio del caos con unas capas y unos trajes ceñidos al cuerpo. Quién lo diría. Mi abuela siempre me decía que yo sería alguien importante en la vida, mas nunca me imagine -- y por su parte lo dudo-- que tendría que ver algo parecido a esto. Puedo ver también los esqueletos de los malhechores.
Mi compañero de heroísmo (porque así se llama la actividad) dice que él simplemente iba pasando y una cosa le bajó por los hombros, como un torbellino partido en dos. En mi caso fue distinto: una especie de trenza multicolor como que se me enrolló en la cintura y me subió hasta el pecho en espiral hasta que ¡Zas! se me metió por la nariz. Según los entendidos se debe a la fuerza centrífuga que emana de los poros cuando estos se sobrecargan de PH neutro.
Mañana tenemos nuestra primera misión: desplazar los paraderos de micro 10 metros hacia su destino. Mañana podremos decir con toda autoridad que sí somos héroes.