10.4.09

Tantas lunas


"¡Tantas lunas!" exclama uno de pronto, al encontrarse con alguien tras una larga ausencia*. Acaso si hubiera contado las llenas, o suficiente hubo sido la sombra de su cabeza en la mitad de la noche, gota a gota contra el silencio de la fuente, hasta compuestos los ecos en una melodía de cuna. Lo cierto: las noches fueron claras: no dijo "¡Tantos edificios!".


* El uno de pronto es el uno que antecede al uno del espejo, no está sujeto a efectos lumínicos y la voz de la sorpresa tiende siempre a delatarlo. Alguien tras es aquel que ha dejado de ser el uno de pronto, pero que ante el estupor de la sorpresa tiende a perder el equilibrio y se hace vulnerable al vértigo, por lo que su único asidero en el preciso instante son dos signos de exclamación que se expanden como abrazo.




[foto: OiMax]