22.5.10

un soplo amarillo


Excesiva fue la insistencia
sobre el arte de las hojas,
las verdes hojas y un soplo amarillo
hacia la muerte.
La gente gris que paseaba adherida a sus miserias
confundida sumergida en el color inventado
creyó verla como hoja,
verde hoja y un soplo amarillo
sobre un aliento de escarcha.
Y se despidió como hoja, verde sin serlo,
malabares apuntaban al filo de su estelar compostura.
Amarillo dibujaba su vientre sin verde por verlo,
órbitas para soñar lánguidas las ramas del día.
Mas nos decía no ser una hoja, pero verde bailaba
y amarillo el nido se destejía hasta los dedos brillaba.
Conocer de los verdes, besados, bordados y orgasmos,
gemir de fibras simétricas, temblar con el despunte del sol,
hambruna bajo la luna y amarillo un soplo hacia la muerte.
La hicieron hoja, verde y vuelo, engañosa
manera de atravesar la niebla,
estrellarse contra los rostros suspendidos,
emular una semilla,
y canción en la derrota.


[foto: vitroid]