30.6.10

Ocular estelar de abertura

Algunos deben despertar. Si no lo hacen, sus corazones se repiten en sus sueños miserables, traicionados. Otros abren los ojos, pero prefieren seguir durmiendo, la excusa de un sueño profundo capaz de abrir tonalidades y música intensa; pero es una ilusión, gestos de piedras tendidas al sol, piedras huecas que se estremecen con el viento. Algunos duermen como murciélagos, con sus cabezas contra el planeta; cuando abren los ojos el aire les entra espeso, despiertan solo por el hambre, persiguen insectos y vuelven a enroscarse al interior de las cuevas, con sus cabezas contra el planeta, con la sangre que les pesa en la cavidad de la consciencia. "Esto es solo un sueño", dicen; no saben que los insectos que cazan sueñan con piojos que cuelgan de los murciélagos, el sueño de consuelo de una selectiva venganza. Algunos despiertan ciegos, y se guían por los ronquidos de los murciélagos que satisfechos duermen tras la cacería. Algunos no despiertan porque sencillamente no son despertados. Algunos hablan dormidos. Algunos se desnudan dormidos y sueñan con terribles fríos. Algunos cuentan riquezas en sus sueños y jamás despiertan para ver que sus manos despiertas están vacías, vacías de equipaje, manos de viajero destinado a dejarlo todo, incluso el pulgar bendito. Vacías las manos se despellejan bajo la tierra, sombrero de murciélago dormido, cielo de piojo parásito, sueño de insecto. Algunos despiertan, pero se quedan dormidos esperando en la soledad que algún otro despierte para hacerles compañía. Algunos duermen solos y sueñan soledades. Algunos despiertan apenas otros comienzan a dormirse. Algunos sueñan reinos de insectos. Algunos sueñan tronos de murciélagos, contra el planeta, contra el cielo donde se despellejan las manos vacías. Algunos se mantienen despiertos, esperan lenguajes para entrar a los sueños y sacar diálogos. Algunos sacan tristezas y se quedan dormidos coagulando lágrimas. Algunos despiertan y buscan el origen de las luces, dividen partículas y átomos y sus ojos se atomizan en una ceguera sin espacio. Algunos despiertan y se unen a las órbitas. Algunos despiertan y esperan una guía en paz, se mantienen en vigilia.



[foto: christine [cbszeto] ]