4.2.14

Particular

Tardaron más las partículas de mis codos en confirmar la ausencia de aquella mesa que jamás conoció el blanco de Mallarmé. Por cierto, en alguna vecindad ]a,b[ de esa fascinante intersección de infinitos se entretejían equidistantes antes de aparecer en el campo de opinión de los observadores que desde hace algún tiempo iban y venían opinantes. Sonidos que por la misma gracia de congregarse adquieren espacio, tiempo y aromas.

--Dime "aroma", al aparecernos conscientes del sol, una vez reflejados en los girasoles.
--Pero antes dime, tú, en silencios sincopados, cómo las maravillas hormonales dejaron de ser secas flores de otoño.
--Fue la lluvia.
--¿De pétalos monocromos?
--Asteriscos, a falta de arritmias.

Aromas y tiempo, espacio adquieren congregarse de gracia misma la por que sonidos opinan.

...Y así fue como dividimos las partículas de este espejo parabólico en dos tonos de silencio.


Foto: http://www.flickr.com/photos/jfrenaud/12299440506/