5.11.15

Desierto florido


¿Qué recuerdas cuando ves que el desierto florece
si los colores huyen de tus ojos cuando los cierras?

El perfume inalcanzable de tu piel tibia entre mis pétalos
proyectan jardines sonoros entre las nubes: violines de terciopelo púrpura,
coros de ángeles flamígeros, sinuosas sinfonías de pequeños
gestos sangrientos.

Y yo me estrello contra el cristal curvo de tu atrapa sueños,
como un insecto primitivo que revive
enclaustrado en una piedra de ámbar.
Gestos sangrientos.

Me estrello contra el diamante de tu ojo, por dentro,
por intentar recolectar en vano
los colores que se estrellan contra los inviernos.
Pero sobre nadas y todos, para rescatar
la música de las flores

de tu piel
fría.