18.11.15

Estaciones elásticas



Por alguna razón que mi memoria no desanuda, estuvimos haciendo como que esperábamos en la Estación Central. Un tren, hasta la localidad más lejana del sur cuyo nombre en ese momento no importaba, y en realidad nunca nos importó, debía partir, sacarnos de un sueño para entrar a otro. Jugábamos a esperar, a mirar el futuro de la mano. Accedimos al anden por el que no abordaban los pasajeros, preguntamos algunas cosas a algún funcionario que entraba a unas oficinas, preguntamos en boletería por los valores de los pasajes, compramos unos helados, hablamos un poco de viajes, de destinos y luego nos fuimos de ahí...

Ahora me recuerdo junto a ti, recuerdo ese espacio lejano que envolvió nuestro juego a partir. Nos prometimos viajes como niños astronautas, en medio de ese caos que me parecía inmenso. Debí recordar tus ojos, porque con tus ojos tendría frente a mi el universo entero.

Ahora somos un par de siluetas fantasmas, perdidos en recuerdos incoloros que acabarán por perderse en estaciones elásticas.